Con que entonces, adiós
No olvidas nada
Bueno vete
Podemos despedirnos
Ya no tenemos nada que decirnos
Te dejo, puedes irte
Aunque no, espera
Espera todavía, que pare de llover
Espera un rato
Y sobre todo ve bien abrigada
Ya sabes el frío que hace haya afuera
Un abrigo de invierno es lo que habría de ponerte
De modo que te he devuelto todo
No tengo, nada tuyo
Has tomado tus cartas, tu retrato
Y bien mírame ahora amiga mía
Pues que en fin ya va uno a despedirse
Vaya no hay que afligirse
Vamos no hay que llorar
Que tontería
Y que esfuerzo tan grande necesitan hacer nuestras cabezas
Para poder imaginar y vernos otra vez, dos amantes aquellos tan rendidos
y tan tiernos que habíamos sido antes
Nos habíamos las vidas entregado para siempre el uno al otro enteramente
Y he aquí que ahora nos las devolvemos
Y tu vas a dejarme y yo voy a dejarte
Y pronto partiremos cada quien con su nombre por su lado
Recomenzar, vagar, vivir en otra parte
Por supuesto al principio sufriremos
Pero luego, vendrá piadoso olvido, único amigo fiel que nos perdona
Y habrá otra vez en que tu y yo tornaremos hacer, como hemos sido
Entre todas las otras
Dos personas
Así es, que vas a entrar a mi pasado
Y he de verte en la calle, desde lejos sin cruzar para hablarte a la otra acera
Y nos alejaremos distraídos
Y pasaras ligera con trajes, para mi desconocidos
Y estaremos sin vernos, ya los meses
Y olvidare el sabor de tus caricias
Y mis amigos, te darán noticias, de aquel amigo tuyo
Y yo a mi vez, con ansias reprimida por el mal fingido orgullo preguntare por la que fue
Mi estrella
Y al referirme a ti que eras mi vida
A ti que eras mi fuerza, y mi dulzura diré
Como va aquella
Nuestro gran corazón
Que pequeño era
Nuestro muchos propósitos, que pocos
Y sin embargo estabamos tan locos al principio en aquella primavera
Te acuerdas
La poderosis
El encanto, nos amábamos tanto
Y esto era aquel amor
Quien lo creyera
De modo que nosotros
Aun nosotros
Cuando de amor hablamos, somos como los otros
He aquí el valor que damos, a la frase de amor que nos conmueve
Que desgracia dios mío
Que seamos, lo mismo, que son todos
Como llueve
Tu no puedes salir así lloviendo
Vamos
Quédate
Mira, te lo ruego
Ya trataremos de entendernos, luego
Haremos nuevos planes
Y aun cuando el corazón halla cambiado
Quizá revivirá, el amor pasado, al encanto de viejos ademanes
Haremos lo posible
Se portara uno bien
Tu, serás buena
Y luego
O es increíble tiene uno sus costumbres
La cadena, llega a veces a ser necesidad
Siéntate aquí bien mío
Recordaras junto de mi, tu hastío
Y yo cerca de ti
Mi soledad